Siempre fuiste y serás la historia de amor perfecta. Aquella que bajo esa mirada enternecedora lograste cautivar un corazón lleno de sufri...

Siempre fuiste y serás la historia de amor perfecta

0 Comments

 

Siempre fuiste y serás la historia de amor perfecta.

Aquella que bajo esa mirada enternecedora lograste cautivar un corazón lleno de sufrimiento bajo la sombra de aquel árbol, en una banca del parque que hoy llevas grabado cerca a tus dedos.

Quien con tus lagrimas cristalinas desnudaste tu alma ante la mía y lograste crear un lazo que duraría toda la vida.

¿Amor? ¿Pequeña?  yo sé que aun estas ahí y escuchas mis latidos hablándote directamente a tu alma.

Los años quedaron cortos para muchos sentimientos y tanto amor que sentíamos el uno por el otro. Tengo miles de imágenes y momentos que ni la poesía podría mediante letras describir.

Tengo sed de amor, sed de cariño, sed de mimos y besos, sed de una mirada tierna que destruya mis días grises, sed de esos besos con sabor a miel que eran mi motivo de vivir cada día, sed de esos abrazos que apretaban mi espalda y me decían sigue luchando por favor no te vayas, sed de esos latidos del corazón frente a aquella playa, sed de esa dulzura cuando jugabas a la orilla del mar. 

Talvez ame a la antigua o talvez solo ame entregándome por completo, no lo sé ni creo que exista alguien que me lo explique. Solo se quedaría mi vida por vivir de nuevo esos momentos y por crear sensaciones nuevas que contar a nuestros hijos mientras crezcan, juntos a aquella fogata en esa casa de madera que tanto querías en el campo...

Me encantaría haber grabado un video de todos mis recuerdos para mostrarle al mundo cuanto amamos, cuanto sufrimos, cuanto luchamos, cuantas metas superamos y cuantos sueños llegamos a cumplir para demostrarle a esta sociedad lo que se llama amor verdadero, un amor desinteresado que con solo dos cuerpos unidos en una tarde y cubiertos por ese suave arrullo musical lograron sellar algo que por siempre preservare y hasta el día de mi muerte no pienso olvidar...

Pensamientos de un alma desencadenada



También te puede gustar