Y de pronto empecé a escribir...

Y de pronto empecé a escribir

0 Comments


Y de pronto empecé a escribir...

Si alguna vez me preguntan donde nace la inspiración para los versos, podré decir orgulloso que fue mientras miraba tu retrato, que fue mientras tomaba un sorbo de aire y otro de anhelo al no tenerte. 
Relatar, que todo empezó un día que te cruzaste en mi camino y al verte fue como si el tiempo se detuviese, como si la vida tomara una forma muy distinta a la que conocía; tal vez en ese instante no sentí mariposas en el vientre, pero si grandes ansias de abrazarte sin explicación alguna, me convertiste en un niño en sólo segundos, inocente y torpe sin saber que hacer después. Pero ahí estabas tú, con una forma distinta de ver la vida y con aires inexplicables de ternura. Tu mirada buscó la mía, y en tan sólo un instante me mostró todo un mundo de sueños, melancolía; con un alma cautivante e invisible ante aquel mundo gris, aquel que vivimos cada día entre ruidos y monotonía.
Eras una flor muy distinta, con algunos pétalos maltratados por la vida, pero siempre bella, única, orgullosa; pero de gran corazón y una energía impresionante. Ojalá algún día entiendas que no soy como el resto, que sueño con retratarte de cuerpo entero pero también con vivir miles de aventuras entre risas pero también llanto. Que la vida me enseñó que los cuentos de hadas no existen y que tal vez no prometa vivir por siempre contigo (porque un "por siempre" es para inmortales). Pero si de sacrificios se tratara, escribiría cada día a cambio de un beso tuyo por las mañanas y así ganar de a pocos ese corazón, hacerte feliz y envejecer hasta mi último suspiro a tu lado...


También te puede gustar