Feliz Mesversario amada, adorada, querida, mimada, admirada y siempre entrañable compañera de aventuras y de vida.

Hace ya un mes...

0 Comments


Feliz Mesversario amada, adorada, querida, mimada, admirada y siempre entrañable compañera de aventuras y de vida.

Desde el primer día en que te conocí, mis pensamientos empezaron a pertenecerte. Mis días fueron completamente distintos y me fue imposible en quitar tu recuerdo de mi mente. Un extraño aroma recorría mis sentidos durante diferentes horarios del día y me recordaban inmediatamente tu sonrisa. Tan tierna, tan enigmática, tan poética. Sólo podía buscar pretextos para seguirte visitando y dentro mío satisfacer la necesidad de intercambiar algunas palabras contigo.

De alguna manera la vida fue distinta. Empezaron a cambiar muchas cosas dentro de mi alma, y me sentí en la necesidad de dar todo de mí. Necesitaba descubrir tu universo, un poco más cada vez. La simple acción de tocar tus manos cuando descendías de un vehículo tenía en mi cuerpo una reacción no sólo de familiaridad, sino de calidez. Mi cuerpo caía rendido ante tus encantos cada que intentábamos no vernos, pero curiosamente nuestro interior pedía lo contrario.

Esta historia inició muchos años antes, y encontrarte fue realmente difícil. Al hacerlo muchas cosas en mi vida empezaron a tomar sentido. Muchas locuras, muchas visiones, muchos escritos que se inspiraron en tu nombre durante madrugadas de bohemia. Incluso el instrumento que más amas, fue el que me acompañó durante esas noches para plasmar mis sentimientos, mientras mirando a la luna me nacía la incógnita de si algún día tendría la oportunidad de abrazarte, de besarte, de despertar a tu lado.

Redactar cada detalle que la vida nos ha regalado desde el primer día en que nos volvimos a encontrar, es imposible en un solo escrito. Como te prometí desde hace mucho, plasmaré en letras lo que nuestra historia signifique para ambos. Siempre llenándote de detalles, siempre siendo el caballero que tu necesitas...

Hoy necesito decirte nuevamente cuanto te amo, y la promesa que quedó ante Dios y la vida hecha en un mes de setiembre, será para siempre. Protegeré con mi alma la tuya, porque nacimos cada uno como complemento. Complemento de una irracionalidad que juntos podremos descifrar y disfrutar hasta el fin de nuestra existencia...



También te puede gustar